A semanas del accidente en moto que casi termina en tragedia, Daniela Celis revivió en el programa de Juana Viale el episodio más angustiante de su vida. Con crudeza y entre recuerdos aún muy presentes, la ex participante de Gran Hermano reconstruyó paso a paso cómo se enteró del siniestro que dejó a Thiago Medina al borde de la muerte.
El día del hecho, el 12 de septiembre, Thiago estaba cuidando a las gemelas mientras Daniela trabajaba. La rutina parecía normal hasta que el mecánico lo llamó para avisarle que su moto ya estaba lista. “Tenía intenciones de demorar diez minutos, pero nunca volvió”, contó Celis. Cuando ella regresó, la niñera estaba sola con las bebés y Thiago llevaba dos horas sin aparecer.
El desconcierto se convirtió en terror cuando nadie atendía el teléfono. “Se me cayó el mundo, me empieza a temblar el cuerpo, me bajó la presión. No podía manejar, tenía el corazón en la boca y preguntaba si estaba vivo”, relató. Ya en el hospital, supo que estaba en quirófano y debían esperar el resultado de la intervención.
El diagnóstico fue lapidario. Thiago tenía órganos vitales comprometidos: “Tenía muy pocas chances de vivir porque las costillas perforaron su pulmón, hígado, riñones, páncreas. Es un milagro conjunto con la ciencia y la gente que pidió”, dijo Daniela. Entre partes médicos y oraciones, ella sostuvo su rutina con las hijas mientras esperaba noticias.
Hoy, la situación dio un giro. Thiago ya está en casa y recuperándose. “Está chocho de estar en casa y cuando abrió los ojos lo primero que preguntó fue por las nenas”, contó Celis. Aunque aclaró que no están juntos como pareja, remarcó el vínculo que los une: “Nosotros estábamos hacía cinco meses separados, pero entendemos que vamos a ser padres toda la vida y compañeros por siempre. Ahora el momento pasa porque él esté bien”.



