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Qué fue de la vida de Carlos Roa, el último gran héroe argentino ante Inglaterra en el Mundial

Por Redacción Chisme
En 1998, el arquero sacó pecho en uno de los partidos más recordados por FIFA. Sus manos le aguaron la fiesta a la Reina. Cómo siguió después.
Roa, héroe de Argentina en 1998

Carlos Roa quedó para siempre en la memoria de los hinchas argentinos por una noche imposible de olvidar: el 30 de junio de 1998, en Saint-Étienne, se convirtió en el héroe de la Selección ante Inglaterra.

Argentina e Inglaterra empataron 2-2 en los octavos de final del Mundial de Francia 1998 y la clasificación se definió por penales. Ahí apareció Roa.

Primero le atajó a Paul Ince y después detuvo el remate decisivo de David Batty para sellar el 4-3 argentino desde los doce pasos. FIFA recuerda aquel partido como uno de los grandes duelos mundialistas entre ambos países, marcado por los goles, la expulsión de David Beckham y la definición dramática.

Pero la historia de “Lechuga” Roa no terminó ahí. En realidad, recién empezaba una de las vidas más curiosas del fútbol argentino.

El arquero que eliminó a Inglaterra y quedó a un paso de la gloria

Roa llegó al Mundial 98 como titular de la Selección de Daniel Passarella y tuvo una primera fase casi perfecta: Argentina ganó sus tres partidos y no recibió goles.

El cruce contra Inglaterra lo convirtió en leyenda. Batistuta y Zanetti marcaron para la Selección; Alan Shearer y Michael Owen lo hicieron para los ingleses. Después llegó la roja a Beckham por su reacción contra Diego Simeone y, finalmente, los penales.

Esa noche, Roa no fue solo un arquero. Fue el hombre que sostuvo emocionalmente a todo un país en otra batalla mundialista contra Inglaterra.

El “no” al Manchester United que todavía parece increíble

Después del Mundial, Roa vivía el punto más alto de su carrera.

En Mallorca era figura, venía de brillar con Argentina y su nombre empezó a sonar fuerte en Europa. El arquero llegó a estar en el radar del Manchester United, que venía de conquistar Europa, pero su vida tomó una decisión inesperada: eligió alejarse del fútbol por motivos religiosos.

Roa, miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, decidió dejar la competencia profesional para dedicarse a su fe. Años después resumió aquella elección con una frase contundente: puso a Dios por encima del fútbol.

La decisión que partió su carrera cuando estaba en la cima

Lo más impactante del caso Roa es el momento.

No se retiró cuando ya no tenía club. No se fue después de perder lugar. No abandonó el fútbol al final de su carrera. Lo hizo cuando todavía tenía mercado, prestigio y una imagen mundialista enorme.

Para muchos hinchas, fue una decisión difícil de comprender. Para él, fue una elección íntima y espiritual.

Las mil vidas de Carlos Roa después del Mundial 98

La historia de Lechuga no fue lineal. Volvió al fútbol, pasó por España y Argentina, y también atravesó momentos personales muy duros: tuvo malaria y cáncer, además de haber retomado su vínculo con el fútbol desde otro lugar.

Su carrera como futbolista terminó en Olimpo en 2006, pero no se alejó completamente del arco. Con el tiempo empezó a trabajar como entrenador de arqueros y formador, una manera distinta de seguir ligado al puesto que lo llevó a la gloria.

El presente de Roa: lejos del ruido, cerca de los arqueros

Después de su retiro, Roa desarrolló una carrera silenciosa como entrenador de arqueros. Integró el cuerpo técnico de San José Earthquakes de la MLS, en Estados Unidos, como parte de su camino después del fútbol profesional.

Esa etapa explica bastante su perfil: lejos de la exposición permanente, pero cerca del trabajo de campo, de la formación y de una posición que conoce como pocos.

Por qué Carlos Roa vuelve a ser tendencia antes de Argentina-Inglaterra

La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra vuelve a poner su nombre sobre la mesa.

Cada cruce entre ambas selecciones revive una película distinta: Maradona en 1986, Beckham expulsado en 1998, los penales de Saint-Étienne y la figura de Roa arrodillado, levantando los brazos después de atajarle a Batty.

Por eso su historia vuelve justo ahora. Porque Roa representa uno de los recuerdos más fuertes de Argentina contra Inglaterra: el arquero que apareció cuando el país entero miraba desde el borde del sillón.

El héroe que eligió desaparecer

Carlos Roa pudo haber sido recordado solo por una atajada. Pero su vida fue mucho más que eso.

Fue campeón con Lanús, figura en Mallorca, héroe mundialista, arquero pretendido en Europa, hombre de fe, futbolista que se fue en la cima, sobreviviente de enfermedades durísimas y formador de arqueros.

Su historia sigue atrapando porque tiene todos los elementos de una película: gloria, misterio, renuncia, regreso y redención.

Y porque, cada vez que Argentina vuelve a cruzarse con Inglaterra, hay una imagen que reaparece sola: Roa volando hacia un costado, David Batty fallando y un país entero gritando otra clasificación inolvidable.

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