El caso policial conocido mediáticamente como las “Fiestas Propofol” estalló como una verdadera bomba. La trágica muerte por sobredosis de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo de 31 años, destapó una inquietante trama de tráfico de drogas hospitalarias circulando fuera de los quirófanos para uso recreativo.
En este oscuro entramado que mezcla la medicina profesional con los excesos y los negocios ilícitos, resalta el nombre de la residente Delfina “Fini” Lanusse. Actualmente, la joven se encuentra imputada y fue apartada de su cargo junto al anestesista Hernán Boveri.
Al momento de salir a la luz este escándalo sin precedentes, la profesional cursaba su tercer año de residencia en el prestigioso Hospital Italiano, institución a la que había ingresado en septiembre del año 2023 con un perfil que prometía una trayectoria impecable.
El historial académico y los presuntos «viajes controlados»
Antes de volcarse por completo a la medicina, la protagonista del audio viral había explorado el mundo de los negocios estudiando en reconocidas universidades. Sin embargo, terminó de construir su identidad profesional entre prácticas clínicas y tutorías de anestesiología.
Todo parecía encaminarse hacia una carrera médica sumamente sólida y sin sobresaltos. Hasta ahora, que se encuentra formalmente imputada por la presunta administración irregular de peligrosas drogas en el contexto de fiestas privadas, donde se habrían realizado los llamados «viajes controlados».
La perturbadora escena del crimen y el avance judicial
El punto de quiebre de este presunto negocio clandestino ocurrió el pasado 20 de febrero, cuando la víctima fue encontrada sin vida en su departamento del barrio de Palermo. No obstante, los escalofriantes detalles salieron a la luz recientemente tras la viralización de diversas notas periodísticas.
La escena del crimen era verdaderamente perturbadora: el joven fallecido tenía una vía intravenosa en el pie, marcas de catéter y elementos médicos descartables a su alrededor. Las investigaciones posteriores confirmaron que dichos insumos provenían directamente del Hospital Italiano.
La autopsia reveló signos compatibles con una sobredosis de propofol y fentanilo, dos anestésicos extremadamente potentes y letales si no se utilizan correctamente. Ante la gravedad de los hechos, Lanusse y Boveri ya fueron indagados por la Justicia, negaron las acusaciones y tienen prohibido salir del país.


