En medio de la investigación por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, quien fue encontrado sin vida en su departamento con una sobredosis de propofol, se filtraron las imágenes de su último día. Allí apareció una prueba clave que complica la situación judicial de Chantal “Tati” Leclercq, la residente del Hospital Italiano que está imputada por robo de anestesia.
Mauro Szeta, en su programa de Blender, dio a conocer este material registrado el 19 de febrero de este año, el día que murió Zalazar. Gracias a las cámaras de seguridad, los investigadores pudieron reconstruir qué pasó antes del hallazgo de su cuerpo.
Según se vio en las primeras imágenes, a las 20.53 de aquel jueves, el anestesista salió de su casa con destino a la Avenida del Libertador, y a las 22.02 volvió con un paquete en la mano.
Ante esto, el periodista recordó que a Alejandro Zalazar lo encontraron muerto al día siguiente, el 20 de febrero, y que la última persona que habló con él “minutos después de que él vuelve al departamento”, fue Chantal “Tati” Leclercq. “Eso está acreditado”, remarcó Szeta.
“Él salió primero a los fines de buscar aquel paquete que uno puede inferir o sospechar que se trata de Propofol- no lo sabemos, es lo que trata de investigar la Justicia- y horas después se aplica- creemos que él solo- Propofol, y después muere”, relató el especialista en policiales.
Las imágenes de las horas previas y posteriores a la muerte de Alejandro Zalazar
Mauro Szeta mostró fotos del día que falleció Alejandro Zalazar, el anestesiólogo muerto por sobredosis de propofol, donde se ve a Chantal ‘Tati’ Leclercq llegar a la escena del crimen antes que la familia del muerto.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/UOB8ZSmncy
— Corta (@somoscorta) April 24, 2026
La primera en llegar a la escena de la muerte de Salazar fue Julieta, la hermana de Alejandro. Todos la llamaban porque el anestesista no atendía, había faltado una operación, y así fue que ella se dirigió al departamento del hombre.
Al llegar, vio que estaba Tati Leclercq. De hecho, está la imagen que comprueba que a las 16.45 del viernes la residente se encontraba en la vivienda de Salazar.
Respecto de esta situación, Szeta indicó que “lo que todavía no puede justificar es por qué después, dentro del departamento, toquetea el teléfono del fallecido antes de la intervención policial”.


