El mundo del espectáculo y la coyuntura internacional se vieron sacudidos en las últimas horas tras conocerse el dramático testimonio de Dallys Ferreira. La reconocida exmodelo y actriz, hoy instalada en su Paraguay natal y dedicada de lleno al periodismo, blanqueó el difícil momento personal y económico que atraviesa luego de quedar atrapada en el violento colapso financiero que sacudió al vecino país, convirtiéndose en una de las tantas damnificadas por la caída de Ueno Bank.
Con extrema angustia y visiblemente quebrada, la comunicadora relató cómo se enteró de la intervención de la entidad a través de un comunicado oficial del Banco Central de Paraguay. Al intentar gestionar sus fondos, se dio de bruces con una realidad irreversible: “Yo entré a mi aplicación para tratar de transferir fondos y ya ninguno pudo acceder más, se bloqueó el banco“, confesó con crudeza. La sorpresiva medida de bloqueo dejó a millones de ahorristas sin acceso al dinero producto de su esfuerzo, desatando un escándalo institucional de magnitud inédita que derivó en la renuncia del propio presidente de la nación, Santiago Peña, acorralado por las investigaciones y la crisis.
La autocrítica sobre la falta de experiencia, la bronca contra los dirigentes y la exigencia de devolución
Lejos de esquivar el bulto, Dallys hizo un profundo ejercicio de introspección al comparar la situación económica con la memoria colectiva de nuestro país frente a crisis pasadas. En ese sentido, reflexionó sobre el impacto de la falta de alertas tempranas: “Yo hago también autocrítica en ese sentido. No tenemos la cultura argentina. La Argentina es un país que sufrió mucho en este tipo de hechos, con el corralito. Entonces ustedes ya conocen las alarmas, ya conocen las señales. Nosotros en Paraguay no somos un país así“, reconoció con sinceridad sobre la confianza ciega que depositaron en el sistema.
Sin embargo, la bronca de la conductora escaló con dureza al apuntar contra las autoridades gubernamentales y los referentes que avalaron a la entidad quebrada. Cuestionando sin filtro el manejo político tras el colapso financiero, lanzó frases lapidarias que rápidamente se viralizaron en las redes sociales: “Dejen de hacer populismo, dan vergüenza“, disparó indignada.
🎥 El dramático momento de Dallys Ferreira: la exvedette confesó que tenía todos sus ahorros en el banco que colapsó en #Paraguay: “Es fruto de nuestro trabajo” ✍️ #Chisme 👀 https://t.co/Oskbwd6emT ✔️ https://t.co/MvejL3rcYp
— Chisme (@somoschisme) November 6, 2026
Asimismo, exigió que se garantice la restitución inmediata de los fondos a cada uno de los afectados, subrayando que detrás de las cifras retenidas hay esfuerzo genuino: “Tienen que devolver todo. Nadie nos regala nada, son capitales de trabajadores, de jubilados o gente como yo que elabora todos los días“, sentenció con firmeza.
El impacto en la clase trabajadora, la renuncia presidencial y un horizonte financiero lleno de incertidumbre
El desmoronamiento de Ueno Bank no solo arrastró los ahorros de figuras públicas y miles de ciudadanos comunes, sino que provocó un terremoto político de proporciones históricas en Paraguay. La dimisión de Santiago Peña y las múltiples denuncias cruzadas sobre manejos irregulares y falta de solvencia configuraron un escenario de extrema tensión institucional que mantiene en vilo a toda la sociedad.
Mientras las autoridades monetarias intentan articular respuestas a contrarreloj y evalúan plazos de devolución que podrían dilatarse durante los primeros días hábiles, los damnificados continúan organizándose para reclamar lo que les pertenece. Con el dolor a flor de piel por ver evaporarse el capital reunido durante años de trayectoria, Dallys Ferreira se convirtió en la voz visible de un reclamo masivo, exigiendo justicia y transparencia en medio de una de las crisis más graves que recuerde el sistema financiero paraguayo.





