Santiago del Moro habría terminado enfrentado con Martín Borrillo, productor ejecutivo de Gran Hermano, después de una temporada atravesada por diferencias y malestar por el rating. La versión fue revelada por Pepe Ochoa, quien describió una fuerte ruptura en una relación laboral de varias ediciones.
En El Ejército de la Mañana, por Bondi, el periodista aseguró que las tensiones involucraron al conductor y a la producción. “Me dicen que terminaron a las patadas”, lanzó al contar qué le habían transmitido sobre el cierre del reality.
El rating y las decisiones que habrían roto la relación
Según Ochoa, el desgaste estuvo vinculado con los resultados de audiencia y con distintas decisiones tomadas durante Generación Dorada. El panelista señaló a Del Moro como una de las personas molestas con el desempeño del programa.
También describió a Borrillo y al presentador como una dupla profesional muy cercana. En ese contexto, sostuvo que el distanciamiento habría sido profundo: entre las versiones que recibió, mencionó que “el vínculo no tiene solución”.
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La ausencia en una foto que disparó las consultas
El indicio que llevó al periodista a preguntar por la interna fue la fotografía del equipo después de la final. Según explicó, Borrillo no apareció en una imagen que habitualmente reunía a los responsables del ciclo al terminar cada temporada.
Ochoa contó que consultó por esa ausencia y recibió como respuesta que “está todo podrido”. Su relato apunta a un conflicto laboral; la expresión sobre las patadas no describe una agresión física acreditada.
La final lideró la noche, pero el conflicto quedó abierto
La definición del miércoles 16 de septiembre consagró a Sol Abraham frente a Yipio. La gala promedió 12,5 puntos y fue lo más visto del día, aunque quedó por debajo de finales anteriores.
Ese liderazgo no habría alcanzado para desactivar las diferencias que describió Ochoa y la casa más famosa, una vez más, late al ritmo del escándalo.





