La muerte de Ernestina Pais sigue dejando escenas de enorme dolor entre sus compañeros, amigos y familiares. Esta vez, quien habló fue Guillermina Valdés, una de las integrantes de El divorcio del año, la obra en la que la conductora había encontrado una nueva etapa artística antes de la tragedia.
Visiblemente conmovida, la actriz explicó por qué no pudo estar presente en el último adiós y recordó la ilusión que Ernestina tenía con este regreso a la actuación.
El motivo por el que Guillermina Valdés no fue al último adiós
Guillermina contó que se enteró de la muerte de Ernestina mientras estaba viajando en micro rumbo a Córdoba por compromisos laborales.
Ese contexto hizo que no pudiera acercarse al funeral ni acompañar físicamente a sus compañeros en la despedida. Sin embargo, dejó en claro que el golpe fue profundo y que la noticia la atravesó de una manera muy fuerte.
El recuerdo que la quebró: “Estaba empezando de nuevo”
Uno de los momentos más sensibles fue cuando Valdés habló de la felicidad que tenía Ernestina con su presente teatral.
Según recordó, la conductora estaba agradecida por esta nueva oportunidad y sorprendida por estar iniciando una carrera como actriz en esta etapa de su vida.
Ese detalle vuelve todo todavía más doloroso: Ernestina no estaba apagada ni retirada, sino ilusionada, activa y conectada con un proyecto que le devolvía alegría.
Una compañera que dejó una marca en el elenco
En El divorcio del año, Ernestina había formado un vínculo especial con sus compañeros. Su energía, su humor y su entrega sobre el escenario quedaron muy presentes en quienes compartieron ensayos, funciones y camarines.
Por eso, la ausencia no se siente solo como una pérdida mediática. También golpea a un grupo humano que venía construyendo algo juntos.
Una despedida atravesada por la impotencia
La explicación de Guillermina suma otra capa al duelo: el dolor de no haber podido estar.
La actriz no llegó al último adiós, pero sus palabras funcionaron como una despedida pública. Una forma de abrazar a Ernestina desde la distancia y recordar la ilusión que la acompañaba justo antes del final.

