La guerra mediática más tóxica y antigua de la farándula nacional acaba de resurgir con una violencia inusitada. Luego de que Silvio Soldán se quebrara en llanto frente a las cámaras acusándola de maltratar a su difunta madre, Silvia Süller detonó todo su arsenal en las redes sociales. Lejos de retroceder, lo destrozó por completo, lanzó gravísimas denuncias por violencia física y aseguró que el locutor solo busca colgarse de ella porque está “acabado”.
“Está acabado el viejo”: el contraataque sin filtro desde Instagram
La furia de la mediática se desató luego de las confesiones que el histórico conductor brindó en el programa A la Tarde (América TV), donde responsabilizó a la exvedette por la ruptura de la pareja a raíz de los constantes agravios hacia Doña Tita, su madre. Para frenar ese relato, Silvia apeló a una transmisión en vivo de Instagram junto a Tomasito Süller (con quien acaba de reconciliarse) y disparó munición gruesa.
El primer objetivo de su descargo fue destruir la imagen de víctima del animador. “¡Soldán nunca lloró en su vida!”, exclamó la mediática, restándole absoluta credibilidad a las lágrimas que conmovieron al panel televisivo. Acto seguido, invirtió la carga de las acusaciones y expuso el calvario económico que supuestamente padeció tras la separación: “¿Yo le hice mal? Él me dejó en la calle con mis hijos”.
Para Süller, la reaparición mediática de su expareja es una simple estrategia de marketing personal. “Una se quiere olvidar del pasado, ya está, mi vida es mía, soy feliz y hago lo que quiero. Pero como ahora está acabado el viejo, debe querer que yo hable de él”, sentenció, ninguneando la actualidad profesional del histórico conductor de Feliz Domingo.

Golpes, gritos y el recuerdo más oscuro de la convivencia
Lejos de limitar su enojo a una cuestión monetaria o mediática, Silvia Süller cruzó una línea gravísima al desempolvar los peores momentos de la intimidad de la pareja, acusando directamente a Silvio Soldán de haber ejercido violencia de género durante los años que compartieron bajo el mismo techo.
Frente a la mirada atónita de sus seguidores en el live, la mediática enumeró los episodios físicos y psicológicos que la marcaron a fuego:
- El infierno doméstico: en un tono de total indignación, soltó una fuerte acusación: “Me pegó tres veces, me arrancó de los pelos de la cama”.
- La guerra por la tenencia: también hizo referencia al desgarrador conflicto judicial y personal que mantuvieron por Christian, el hijo que tienen en común. “No entendía por qué se lo quería sacar, me ponía loca de ver tanta locura”, recordó sobre aquellos años de hostigamiento cruzado.
Las lágrimas por Doña Tita que reavivaron el fuego
Toda esta carnicería verbal se originó a partir del crudo relato de Soldán sobre los días previos a la ruptura definitiva. El presentador había confesado horas antes que el punto de no retorno ocurrió cuando Süller escuchó una conversación privada con su dentista, donde cotizaba una dentadura postiza para su madre. La frase letal que, según el conductor, la mediática le escupió en la cara fue: “¿Vas a gastar 5 mil dólares en la boca de una vieja que no sabés cuánto te va a durar?”.
Frente a la súplica pública del locutor, quien mirando a cámara le pidió “¡Silvia, no te metas más conmigo, olvidate!”, la mediática le dejó una contundente amenaza final en sus redes sociales, dejando en claro que el cese al fuego está muy lejos de firmarse: “Él no resiste archivo. Yo sí, yo tengo 40 años de archivos”.

