A un año y medio de la muerte de Daniel “La Tota” Santillán, una situación inesperada volvió a poner su nombre en el centro de la escena y generó conmoción en las redes sociales. Se viralizó la foto de perfil de WhatsApp de un preso que actualmente utiliza el número de celular que pertenecía al histórico conductor de la movida tropical.
El animador murió el 22 de septiembre de 2024 a los 57 años en su casa de Castelar, en un episodio que todavía es investigado por la Justicia. Su fallecimiento causó un fuerte impacto en el ambiente artístico y dejó abiertos interrogantes sobre lo ocurrido aquella noche.
El tema volvió a instalarse con fuerza cuando trascendió que la línea telefónica que usaba Santillán fue reasignada a otra persona. Según se supo, quien compró el número es un hombre que actualmente se encuentra detenido. La imagen de su perfil de WhatsApp no tardó en circular en redes y generó sorpresa entre los seguidores del conductor.
En la foto se ve al nuevo dueño del número dentro de una celda. Está con el torso desnudo, vestido con un short y sentado en una reposera de playa. Detrás aparecen varios elementos que llamaron la atención de los usuarios: toallones colgados en el respaldo, un ventilador turbo, zapatillas y hasta un pequeño horno eléctrico.
La escena se viralizó rápidamente y provocó todo tipo de comentarios en redes sociales, sobre todo por el vínculo inesperado entre la línea del recordado conductor y la persona que ahora la utiliza.
La situación también generó malestar en el entorno del artista. El periodista Juan Etchegoyen reveló que los familiares de Santillán cuestionan que el número haya vuelto a circular, ya que el teléfono formaba parte de una causa judicial: “Lo que sostiene la familia de Daniel es que ese número de celular no se podía vender porque justamente estaba en fiscalía el teléfono. No se puede transferir ese número porque estaba bajo investigación porque ellos sospechan que a la Tota lo mataron”, deslizó el periodista tras dialogar con los hijos del conductor.
La muerte de Santillán continúa rodeada de dudas. El conductor fue encontrado sin vida en su casa con el 90% de su cuerpo quemado y la autopsia determinó que falleció por un “síndrome asfíctico”.


