Una historia de Wanda Nara bastó para que Mauro Icardi activara el “mood romántico” con la China Suárez y saliera a presumir amor en redes, como si el algoritmo también necesitara pruebas de felicidad.
La Bad Bitch mostró en su cuenta de Instagram que estaba de limpieza en su casa de Italia y sorprendió con un gesto nada inocente: tiró a la basura el respaldo de la cama que compartía con el futbolista, tapizado en cuero blanco y con las iniciales de ambos bien marcadas. Chau símbolo, chau pasado.
El mensaje —sutil como un portazo— pareció llegar directo al ego de Icardi. Este miércoles decidió pasear por Turquía con su novia y dedicarle un posteo romántico. O algo así. Porque de romántico tuvo poco: fiel a su estilo, se puso primero en el carrete y, entre pose y pose, camufló algunas fotos con la actriz.
Los tortolitos se mostraron al sol, entre abrazos y besos. También estuvieron los hijos de ella, aunque no aparecieron en el feed del delantero. Fue la propia China quien, a través de historias, compartió imágenes de Magnolia y Amancio disfrutando de un paseo en barco y mirando el paisaje.
El detalle nada menor estuvo en la descripción del posteo: “Todo está más cerca de lo que parece”, escribió en italiano. Casualidad —o no—, apenas un día después de que su ex hiciera limpieza profunda en la casa que alguna vez compartieron. En esta novela turca-italiana, cada historia parece tener destinatario y cada gesto, segunda intención.







