El martes por la noche, la casa de Gran Hermano vivió uno de los momentos más picantes de la edición con el derecho a réplica de Zoe Bogach: sin filtro, le cantó las 40 a Manuel Ibero y dejó expuesta una herida que, lejos de cerrarse, sigue sangrando.
La velada parecía tranquila, con los participantes enfocados en el partido de la Selección argentina. Pero ni los goles de la albiceleste lograron tapar el verdadero bombazo de la noche: la aparición de la influencer, lista para ajustar cuentas en vivo.

Plantada frente a cámara, Zoe no dudó: “Estoy acá no para generar conflictos, sino para marcar cómo vos me hiciste sentir. Quiero cerrar esta etapa por respeto hacia mí misma. Vos, el primer día que entraste a esa casa y no habían pasado ni 24 horas, admitiste que ‘yo era una hipócrita por dejarme manipular’. ¿Cómo voy a pensar eso en los años de relación que tuvimos si yo pensaba que me estabas amando?”.
La joven, que viene siendo blanco de críticas en redes —tanto por su insistencia en volver al reality como por la exposición junto a su madre—, fue por más: “Me sentí muy humillada y lograste abrir otra herida en mí. Pero hoy me siento fuerte y firme, por eso estoy acá”.
La reacción de Manuel
Mientras Zoe se mostraba visiblemente movilizada, del otro lado Manuel Ibero eligió el camino más frío: silencio casi total y una frase lapidaria. “No tengo nada que hablar con vos”, disparó, sin entrar en el juego emocional que proponía su ex.
Lejos de frenarse, ella insistió en cerrar el capítulo desde su lugar: “Yo sí quería cerrar esta etapa. Por respeto hacia mí. Porque sentí que me faltaste el respeto”.

Antes de cortar con el tema, Manuel dejó una última definición que también dio que hablar: aclaró que no se siente “el ex de alguien”, sino que tiene nombre propio y que hoy está construyendo su identidad dentro del juego.
El detrás de escena que incomoda
Pero el verdadero picante llegó después. Ya fuera del vivo, Zoe redobló la apuesta y contó lo que nadie vio: “Yo siempre dije que no quería hacer el derecho a réplica, pero bueno, todo se negocia en la vida”, dijo en un video de Tiktok, dejando entrever que su participación no fue del todo espontánea.
La declaración cayó como una bomba: puso en duda la narrativa original del formato, que planteaba esta herramienta como un recurso voluntario para quienes se sintieran perjudicados.
“Es porque me ofrecieron un trabajo. Es un trabajo que a mí me gusta y lo busqué mucho”, explicó, sugiriendo que su aparición también tuvo que ver con una oportunidad laboral… y, de paso, con levantar la temperatura del rating.
Con una frase que no pasó desapercibida, la influencer lo resumió sin vueltas: “Estuve ahí paradita por esto”. A partir de ahora, Zoe Bogach será parte de un stream semanal en Telefe y también tendrá participaciones en La Noche de los Exs. Negocio redondo o jugada polémica: en el mundo Gran Hermano, la línea entre show y estrategia parece cada vez más difusa.

