El día que Graciela Alfano, Diego Maradona, Charly García, Joaquín Sabina y Jorge Guinzburg coincidieron en La biblia y el calefón quedó grabado como uno de los momentos más recordados de la tele. Ocurrió en julio de 1999, cuando el ciclo ya estaba plenamente consolidado y proponía un formato de entrevistas descontracturadas, con humor filoso y confesiones al límite.
Durante esa emisión, la charla derivó rápidamente hacia el terreno de las insinuaciones, el sexo y las bromas constantes, en un clima que hoy resultaría impensado en la pantalla chica. Con una copa en la mano, los invitados se permitieron decir lo que pensaban sin filtros, mientras Guinzburg intentaba mantener el control del programa entre carcajadas y pedidos de corte.
Uno de los intercambios más recordados fue protagonizado por Charly García y Alfano. “¿Estás sola? ¿Te calientan los hombres? ¿Te sentís pava?”, lanzó el músico, a lo que la actriz respondió sin rodeos: “Cuando a mí me gusta un hombre, él se da cuenta enseguida. Es más, se entera todo el mundo”. Sabina, lejos de quedarse al margen, intervino con ironía: “¿Y por qué no me di cuenta?”.
Alfano, la única mujer en la mesa, fue el centro de la escena y recibió elogios de todos. “Me han seducido todos”, aseguró cuando Guinzburg le preguntó si tenía algún proyecto con alguno de los invitados. Maradona, atento, acompañó los comentarios y no ocultó su interés, mientras Sabina analizaba la situación con humor y doble sentido.

La temperatura subió aún más cuando Alfano se levantó el vestido y mostró que llevaba una bikini, en una clara alusión a una escena icónica del cine. “Me puse un traje de baño porque me la veía venir”, explicó la actriz, mientras Sabina y Maradona reaccionaban entre risas y comentarios. En medio del descontrol, Diego bromeó: “¿El único boludo acá soy yo? ¿Por qué no vamos rotando?”.

El cierre fue caótico y memorable: besos cruzados, risas generalizadas y Guinzburg declarando, tentado, que “se han formado varias parejas”, antes de enviar el programa a un corte comercial. A más de dos décadas, aquella emisión sigue circulando en redes y plataformas como un testimonio de una época en la que la televisión se animaba a todo, y en la que, por una noche, cinco figuras icónicas compartieron un escenario irrepetible.




