La reconocida actriz María Fernanda Callejón atravesó una jornada sumamente movilizadora y de extrema tensión. Este jueves se llevó a cabo la primera audiencia técnica del esperado juicio oral contra su expareja y padre de su hija, Ricky Diotto, a quien denunció formalmente por violencia de género.
A su salida de los tribunales porteños, la mediática rompió el silencio en un móvil exclusivo para el programa Intrusos. Visiblemente afectada pero entera, brindó todos los detalles de lo que ocurrió a puertas cerradas, confirmando que la audiencia estuvo marcada por una profunda frialdad y por sorpresivos cambios en la estrategia judicial.
“No nos saludamos”: la absoluta distancia en la sala de audiencias
El reencuentro frente a frente con Diotto era uno de los momentos más temidos de la jornada. Al ser consultada sobre cómo fue ese cruce, Callejón fue tajante: “No dirigí palabra, no nos saludamos, nada. Tratamos de mantener una distancia prudencial”.
Durante esta primera etapa, que forma parte de las cuatro audiencias principales programadas, se confirmó una modificación clave. Aunque el hecho denunciado sigue siendo el mismo episodio ocurrido el 5 de junio de 2022, la carátula judicial cambió y ahora se investiga como “lesiones leves en el marco de violencia de género con amenazas”.
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El dolor de revivir el calvario y el pedido de justicia
Someterse a este duro proceso legal obligó a la actriz a remover heridas muy profundas. “Es muy traumático revivir todos los momentos… El hecho denunciado es parte de una concatenación de otros hechos: violencia económica, psicológica y maltrato físico”, confesó con mucho dolor frente a las cámaras de América.
Por recomendación legal, se aclaró que las pruebas recientes sobre hostigamiento psicológico no podrán ser incluidas en este proceso en particular. A pesar del desgaste, Callejón aprovechó el espacio para agradecer el incondicional apoyo de sus colegas del medio y cerró con un contundente ruego: que finalmente “la justicia sea justa”.


