La Selección Argentina firmó una de las páginas más épicas y sufridas en lo que va del Mundial 2026, logrando una clasificación agónica en un vibrante partido que terminó 3-2 a nuestro favor tras una remontada histórica. Al sonar el silbatazo final, la imagen de Lionel Messi quebrado en llanto, derramando lágrimas de pura alegría sobre el césped, conmovió a millones de argentinos que sufrieron a la par del capitán.
El encuentro fue una verdadera montaña rusa de emociones para la Scaloneta, que arrancó perdiendo 2-0 y tuvo que sacar a relucir toda su mística para dar vuelta el marcador en un contexto de altísima tensión.
EL LLANTO DESCONSOLADO DE MESSI.
MIRÁ LO QUE ES ESA IMAGEN. 🥹🇦🇷 pic.twitter.com/wuDDbIHUPl
— Sudanalytics (@sudanalytics_) July 7, 2026
El calvario de Messi en la cancha y el desahogo a los 90 minutos
Para el astro rosarino fue un partido particularmente difícil en lo futbolístico y en lo mental, cargando con una mochila pesadísima que logró sacarse sobre el final. En el momento más crítico del encuentro, a Messi le tocó errar un penal que pudo haber cambiado el rumbo antes. Le costó muchísimo reponerse del golpe anímico mientras el reloj avanzaba implacable.
Cuando las esperanzas empezaban a desvanecerse, el “Diez” apareció en toda su dimensión y marcó el gol del empate 2-2 casi a los 90 minutos de juego, desatando la locura en las tribunas y dándole una vida más al equipo.
Con el envión anímico del empate agónico, la Selección empujó con el alma y terminó sellando el 3-2 definitivo para consumar una remontada que parecía imposible tras el complicado escenario inicial.
El drama familiar que golpeó al capitán durante el Mundial
Las lágrimas de Leo al finalizar el partido no fueron solo por el desarrollo del juego; el capitán traía un desgaste emocional enorme acumulado durante toda la competencia. A lo largo del torneo, el futbolista sufrió la circulación de fuertes rumores sobre la salud de su papá, Jorge Messi, donde muchos medios y usuarios en redes sociales llegaron de manera irresponsable a afirmar que había muerto.
Afortunadamente, su padre logró recuperarse, pero el impacto de esa fake news caló hondo en la intimidad del jugador. Este desahogo llega también tras un andar muy complejo en el certamen, donde el equipo ya venía de sufrir al límite en el compromiso previo contra Cabo Verde, un encuentro durísimo que también se ganó por 3-2 recién en el tiempo extra. Con la clasificación en el bolsillo y la verdad sobre la mesa, Messi pudo llorar, esta vez, de absoluta felicidad.

