Fátima Florez tuvo su segundo día al frente de La Mañana con Moria y volvió a dejar un dato fuerte en el rating. La humorista reemplazó nuevamente a Moria Casán en eltrece y consiguió una performance ascendente, con varios minutos por encima de los 3 puntos y un momento especialmente destacado: llegó a superar a Telefe en la franja.
El programa comenzó a las 9 en punto con 2,1 puntos de rating y se mantuvo competitivo durante toda la emisión. El cierre, a las 10:40, fue con 2,3, pero el dato más potente estuvo en los picos que alcanzó durante la mañana.
Fátima tocó 3,6 y sorprendió en una franja muy peleada
Durante varios minutos, La Mañana con Moria llegó a marcar 3,6 puntos, una cifra que puso a El Trece en una posición mucho más fuerte dentro de la competencia matinal.
No fue un pico aislado de segundos: el ciclo logró mantenerse en esos niveles durante distintos pasajes del envío, mostrando que la audiencia respondió al segundo reemplazo consecutivo de Fátima.
El dato que encendió a El Trece: por momentos le ganó a Telefe
La sorpresa mayor llegó cuando el programa consiguió superar momentáneamente a Telefe, el canal que habitualmente domina buena parte de la televisión abierta.
Fátima arrancó en 2,1, logró escalar hasta 3,6 y terminó en 2,3, dejando una curva con momentos de crecimiento muy marcado.
Segundo reemplazo y otra señal positiva para Fátima
El resultado llega después de un primer reemplazo en el que la humorista también había mostrado números sólidos, con picos cercanos a los 3 puntos antes de que una falla técnica obligara a interrumpir la emisión.
Esta vez pudo completar todo el programa y volvió a sostener el interés del público.
Moria está de vacaciones, pero el rating no se derrumbó
Reemplazar a una figura con una identidad tan fuerte como Moria Casán siempre implica un riesgo. Sin embargo, en su segunda mañana, Fátima no solo sostuvo el ciclo: consiguió llevarlo hasta 3,6 y pelear directamente con Telefe.
El dato deja una lectura clara para el canal: la apuesta por Florez como reemplazo funcionó y, al menos por momentos, logró convertir una mañana habitual en una verdadera batalla de rating.

