La gran fiesta de casamiento de Andrea Ghidone y Pablo Otero en Rüt Haus contó con una nutrida concurrencia de figuras del espectáculo, pero la ausencia de una de las amigas más íntimas de la novia no pasó desapercibida. Tras el misterio inicial por el “faltazo” de Carmen Barbieri, la propia conductora y actriz rompió el silencio y encendió las alarmas de la farándula al confesar el delicado cuadro de salud que atraviesa desde hace más de una semana.
En declaraciones exclusivas brindadas al equipo del programa Infama, la capocómica detalló la agresiva combinación de diagnósticos que la obligó a recluirse en su hogar bajo estricto monitoreo médico: “Tengo una meningitis con broncoespasmo y gripe, todo junto. Estoy con cuarenta grados de fiebre desde el domingo del Día de la Madre”.

El riesgo de internación y la decisión de su médico
La gravedad de los síntomas encendió la preocupación de su entorno más cercano durante los primeros días del cuadro. “Cuarenta grados de fiebre desde el domingo pasado, el del Día de la Madre. Incluso me quisieron internar”, relató la conductora sobre la instancia más crítica que le tocó afrontar.
Su médico de cabecera evaluó la posibilidad de hospitalizarla de urgencia, pero optó por resguardarla en su vivienda particular para evitar complicaciones intrahospitalarias: “Si me llegaban a internar me podía agarrar otro virus y ahí de nuevo, estaría internada como dos meses”, explicó Barbieri sobre la decisión clínica.
Evolución favorable y reposo absoluto
Luego de jornadas de extremo desgaste físico y tras responder positivamente a la medicación indicada, la artista llevó algo de tranquilidad sobre su presente:
“Ahora, después de una semana entera, te puedo decir que estoy ya sin fiebre, sin transpirar ni marearme, casi sin dolor de cuerpo. Tampoco escupo sangre. Me duele un poco la cabeza, pero nada más”, aseguró aliviada, aunque manteniendo los cuidados necesarios antes de retomar sus actividades habituales.





