En una emisión cargada de tensión y humor, Yanina Latorre dejó a todos boquiabiertos en Sálvese quien pueda (América TV) con una confesión inesperada dirigida a Fede Bal. Frente a cámaras, la conductora reconoció que lo había “usado” como parte de una estrategia personal en medio del escándalo mediático que la enfrentó a Estefi Berardi. “Tengo que decir una cosa y voy a aceptarlo. Te usé para vengarme de Estefi Berardi y lo reconozco”, expresó sin filtros, generando un revuelo inmediato en el estudio.
Lejos de retractarse, Latorre explicó su postura y dejó en claro que no se arrepiente: “Cero, porque aparte primero que no tuve necesidad de mostrar el chat, yo no lo conté, ella se vendió sola con su cara cuando yo empecé a hablar sin nombrarla. Nombré un montón que estaban solteras, porque tuve ese decoro, a las casadas las limpié”. Con esa frase, la panelista hizo referencia directa al llamado “lavarropas gate”, el escándalo de febrero de 2023 cuando se filtraron los chats privados de Fede Bal con varias mujeres mientras estaba en pareja con Sofía Aldrey.
En aquel entonces, el conflicto entre Berardi y Latorre escaló hasta los tribunales, luego de que la exangelita iniciara acciones legales por la divulgación de mensajes privados. Sin embargo, la Justicia dictó el sobreseimiento de Latorre, aunque el enfrentamiento mediático continuó con declaraciones cruzadas y una evidente tensión. Días atrás, Estefi regresó al estudio de LAM como invitada, pero dejó en claro que no quería compartir pantalla con Yanina. “Prefiero que no. ¿Por qué? Porque puedo elegir, y prefiero que no”, aseguró al aire, evitando el reencuentro con su excompañera.
Por su parte, Latorre minimizó el asunto y hasta ironizó sobre la situación: “Cero. Me encanta. Por lo menos es limpia. La voy a invitar a mi programa”. A más de un año del escándalo que sacudió al mundo del espectáculo, la relación entre ambas sigue completamente quebrada. Mientras tanto, la confesión de Yanina reavivó el interés por uno de los conflictos más mediáticos del ambiente, demostrando una vez más que las cuentas pendientes entre figuras de la televisión argentina siempre terminan saliendo al aire.

