Ángela Torres abrió su corazón y habló como nunca antes sobre la compleja relación que vivió con su madre, Gloria Carrá, durante su adolescencia. La actriz y cantante recordó el momento en el que decidió irse de su casa a los 16 años, impulsada por su independencia laboral y la necesidad de encontrar su propio espacio. “Casi ni iba ya a mi casa, a mis 16 años. Un día la llamé a mi mamá y le dije que ya podía porque trabajaba hace un montón de años y la verdad que necesitaba mi espacio”, relató en una entrevista.
En diálogo con María Laura Santillán para Infobae, Ángela explicó que la convivencia era tensa y que ambas atravesaban un período de desconexión emocional. “No nos llevábamos bien en mi casa. Yo creo que tenía que ver con que no nos sabíamos encontrar mucho”, confesó con sinceridad. En aquel entonces, la joven artista ya acumulaba experiencia en la televisión, tras haber comenzado desde muy chica con un rol secundario en Patito Feo, y su espíritu independiente terminó de empujar la decisión.
Con el tiempo, el vínculo entre madre e hija logró transformarse. “Por suerte, estamos sanando. Trabajamos mucho en nosotras. Fue clave en ese momento irme. Lo necesitábamos las dos”, afirmó Ángela, dejando en claro que hoy la relación transita un camino de reconstrucción. Mientras participaba en ciclos como Tu cara me suena y en la obra teatral Criatura emocional, la actriz se enfrentó a la vida adulta de golpe, viviendo sola y organizando su propio hogar.
En ese recuerdo, también admitió las dificultades de aquella etapa: “Vivía cien por ciento sola, me pagaba los servicios, cocinaba. Me acuerdo que tuve un re desorden alimenticio al principio porque no sabía cocinarme”. Aunque reconoció que el momento fue incómodo, defendió a su madre con empatía: “Ella se acababa de separar, tenía el corazón roto. Entonces, me ayudaron mucho mis mejores amigos”. Con estas palabras, Ángela dejó una reflexión profunda sobre el crecimiento, el perdón y los lazos familiares.





