La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, solicitó a la Justicia que se realicen allanamientos a los periodistas Jorge Rial y Mauro Federico, a quienes señaló como posibles responsables de difundir grabaciones clandestinas de Karina Milei dentro de la Casa Rosada. Los audios habrían sido registrados de manera ilegal y su filtración generó gran repercusión política.
La presentación judicial fue realizada por el abogado Fernando Soto, en representación del Ministerio de Seguridad Nacional y “por indicación expresa” de Bullrich. En el documento se argumentó que la divulgación de las grabaciones reviste una “gravedad inusitada”, dado que se trata de “audios privados”, los cuales calificaron como “jurídicamente inocuos y carentes de toda relevancia penal”.
Paralelamente, un fallo del juez Patricio Maraniello prohibió este lunes que se difundan las grabaciones que involucran a la hermana del presidente Javier Milei y que presuntamente, reproducen conversaciones privadas dentro de la Casa Rosada. La decisión se produjo luego de que el Gobierno denunciara una «operación de inteligencia ilegal» antes de las elecciones en la provincia de Buenos Aires y a poco menos de 2 meses de las elecciones de octubre.
Por su parte, Rial realizó su descargo en su cuenta de X, afirmando: «El gobierno nos acusa de una conspiración internacional. Hace un ensalada donde mete a Rusia, la AFA, diputados y empresarios para denunciar un mecanismo de espionaje que no es más que su propia interna. En un acto de locura extrema y en su peor momento, el régimen de Javier Milei no solo quiere acusar al periodismo por investigar la corrupción en su gestión sino que va directo contra la libertad de prensa y expresión… Hacemos Periodismo y eso nos hace peligrosos para los que no creen en la democracia».





