Los reconocidos actores Adrián Suar y Araceli González protagonizaron un tenso encuentro cara a cara en el Juzgado de Familia de San Isidro. A veinte años de su divorcio, intentan acordar la millonaria división de acciones de Polka.
La sorpresiva presencia de ambas figuras en la sede judicial alteró por completo la rutina del edificio. Lejos de ser un trámite habitual, este episodio expuso la fuerte tensión por un conflicto económico que lleva dos décadas sin resolverse.
Según la información revelada en el programa Intrusos, la actriz se presentó acompañada por sus abogados a la oficina del consejero. El principal motivo de la citación fue definir el futuro legal del 17 por ciento de las acciones de la reconocida productora audiovisual.
El reclamo por el 17 por ciento y las acciones en disputa
De acuerdo con la postura de la artista, su expareja nunca habría cumplido con la transferencia correspondiente tras la venta mayoritaria al Grupo Clarín. Por lo tanto, el objetivo central de esta mediación es ejecutar finalmente ese reclamo patrimonial estancado.
Mientras la demandante apunta a hacer efectivo su derecho sobre esa zona gris, desde el entorno del productor minimizan el impacto. Aseguran que la cifra en disputa, estimada inicialmente en 300 mil dólares, no es un monto que le cambie la vida a nadie.
Una historia de amor de telenovela que terminó en los tribunales
La disputa legal se mantuvo fuera del foco mediático hasta este momento, aunque la puja nunca se detuvo. El antecedente judicial más reciente se remonta a noviembre del año pasado, evidenciando que las negociaciones continúan totalmente trabadas.
La relación entre ambos nació como una verdadera telenovela en los años 90 durante las grabaciones de “La Banda del Golden Rocket”. Se casaron en 1997, tuvieron a su hijo Tomás y terminaron separándose definitivamente en el año 2005. Hoy, la trama intercala vínculos familiares con estrictas decisiones judiciales.

