Sol Abraham fue la participante elegida para ir de intercambio a La Casa de los Famosos, mientras que otro concursante del reality estadounidense ocupará su lugar en la casa de Gran Hermano.
Su salida transitoria marcó un antes y un después dentro del programa, ya que, según revelaron, se habría roto una de las reglas principales del formato: el aislamiento.

La participante habría exigido viajar a México, pero antes ver a su hija. Todo comenzó con un tuit de Ángel de Brito: “Los participantes que hacen intercambios rompen el aislamiento. Pasó en todas las ediciones, aunque lo disimulan”, lanzó, picante.
Fue entonces cuando Fede Flowers sumó más información citando directamente al conductor: “Viendo a la hija también. Como lo hizo Solange en el hotel en Olivos (en la calle San Martín), donde está ‘aislada’, exigió ver a su hija y lo hizo”, reveló sin filtro.

El otro lado de la historia
El tuit del periodista se viralizó a tal punto que llegó a la familia de Sol Abraham, y fue su hermana quien salió a desmentir la información. Según esta versión, no se rompió el aislamiento e incluso explicó por qué.
“FALSO. Eso no pasó”, comenzó. Y siguió: “Mi sobrina dormía cuando Sol salió de la casa, porque sale muy temprano al colegio y va doble jornada”, aseguró.

La familia de Sol Abraham negó el reencuentro con su hija y apuntó contra la profesionalidad de algunos periodistas: “Algo tan fácilmente comprobable, estuvo todo el día ahí. Dejen de inventar, sean periodistas confiables y profesionales”.
Mientras la familia de la “hermanita” negó que se haya roto el aislamiento, Fede Flowers sostuvo que la información le llegó desde el “corazón de Telefe”. Ahora bien, la duda queda instalada: ¿se destapó la verdad detrás de Gran Hermano?


