Josefina Lynch negó el rumor de índole sexual que la involucró junto a su hermana en medio del escándalo por la separación de Julieta Prandi y Emanuel Ortega. En un descargo publicado en Instagram, explicó que ambas fueron a un estudio para cantar y exigió disculpas a quien difundió esa versión.
La cantante contó que había preferido guardar silencio, pero decidió responder cuando las especulaciones alcanzaron a su familia. Su mensaje apuntó directamente contra el tratamiento mediático de aquella visita.
“No puedo permitir que se metan con mi familia”: el límite que marcó Lynch
La artista explicó por qué volvió a pronunciarse después de sus declaraciones anteriores: “Durante estos días me abstuve de hablar más de lo que ya hice porque pensé que era lo mejor”.
Sin embargo, aclaró que la exposición de su hermana modificó esa postura: “Pero no puedo permitir que se metan con mi familia”.
Así, centró su respuesta en desmentir la interpretación sexual que circuló sobre un encuentro que describió como musical.

Qué hicieron Josefina Lynch y su hermana en el estudio
“Mi hermana y yo cantamos juntas desde que éramos chicas”, señaló para explicar el vínculo artístico que comparten.
Después detalló el motivo de la visita: “Fuimos al estudio porque amamos la música y queríamos cantar juntas, como solemos hacer. Eso es todo lo que pasó”.
Con esa explicación, rechazó que aquella reunión hubiera tenido el carácter íntimo que le atribuyeron las versiones difundidas alrededor de la ruptura de Prandi y Ortega.
Exigió disculpas y apuntó contra el “circo mediático”
El tramo más contundente llegó cuando reclamó una reparación pública: “La persona que inventó este rumor de índole sexual debería, como mínimo, pedir disculpas”.
También cuestionó que se sexualizara una actividad profesional. Según escribió, al “circo mediático” le resultó imposible aceptar que dos mujeres fueran a un estudio de grabación para hacer música juntas.





