Gran Hermano es una entrada rápida a la televisión, pero tiene sus contras. Una vez que las cámaras se apagan muchos de los participantes deben volver a su vida de antes a pesar de querer permanecer en el medio. Uno de los casos más renombrados del último tiempo es el de Romina Uhrig, la exdiputada que se supo destacar en la edición 2022, pero poco a poco se fue alejando de la pantalla chica.
Al finalizar el reality, Romina Uhrig se reencontró con su ex Walter Festa, pero al poco tiempo se separaron definitivamente. Fue en ese entonces que habría entrado en una profunda oscuridad. Según su relato en «Se picó» (República Z), cuando sus hijas se iban con su padre, ella aprovechaba para salir: «Quería olvidarme de todo».
“Pude salir primero porque una de mis hijas (la mayor, Mia, de 15 años) me ayudó, después porque soy muy creyente y porque me tocó un muy buen especialista que me sacó adelante”, confesó. La exGH relató que van dos meses desde que superó este momento difícil de su vida. Estuve haciendo cosas que claramente no estaban bien».
Luego de esa confesión, la exdiputada contó en «Infama» (América TV) que las constantes difamaciones en su contra la llevaron por el «mal camino». «Todo lo que se dijo de mi tuvo una consecuencia muy grave, me hizo meterme en la noche«.





