El nombre de Maxi López vuelve a aparecer en los medios, pero esta vez no tiene nada que ver con el fútbol ni con Wanda Nara. El escándalo de la semana lo conecta con una abogada de La Plata que fue inquilina de su lujoso departamento en el piso 35 del Chateau Libertador (el mismo edificio donde vive Wanda) y que cuando se fue dejó el lugar en un estado que el exfutbolista describió como un desastre.
El problema es que la historia tiene dos versiones. Y la segunda lo complica bastante más que la primera.
El departamento que apareció destruido al día siguiente de la mudanza
El conflicto arrancó en 2020, cuando Maxi alquiló el departamento a una mujer y su familia por tres años. La administración la manejaba la madre del exfutbolista, María Concepción Rojas, apoderada de sus bienes. Durante tres años, todo funcionó bien: pagos puntuales, trato cordial, mensajes de buena onda y hasta cafés compartidos entre las partes, según los chats aportados a la causa.
En noviembre de 2023, la inquilina avisó que no renovaría y entregaría el departamento en febrero. El acuerdo verbal era que la familia se mudaría el 14 de ese mes.
El 15 de febrero, un día después de la mudanza, la madre de Maxi y la inmobiliaria entraron al departamento. Lo que encontraron fue otra cosa: pisos rayados, anafes rotos, azulejos agujereados, cocina sucia, electrodomésticos dañados y el tapizado del palier despegado. Maxi fue al juzgado y reclamó más de 140 millones de pesos entre gastos y multas.
La contrademanda que le dio vuelta el caso
Hasta ahí, la historia parecía simple: inquilina destructiva, propietario perjudicado. Pero la abogada no se quedó callada. Su respuesta en el juzgado vino cargada de argumentos que cambiaron el eje del debate:
- Exigió la devolución del depósito retenido.
- Reclamó el pago de impuestos inmobiliarios y expensas extraordinarias que por ley corresponden al propietario y que nunca le fueron devueltos.
- Denunció que durante enero y parte de febrero, mientras el departamento seguía alquilado a su nombre, Maxi López y su hijo Valentino lo usaron sin su consentimiento.
Este último punto es el que más ruido generó. Según la defensa de la exinquilina, hay cámaras de seguridad del edificio y recibos del restaurante interno que prueban que Maxi y Valentino estuvieron en el departamento durante ese período. Y hay un chat de la madre del exfutbolista que dice literalmente: “Maxi se fue ayer, así que vengan y empiecen a organizar la mudanza”.
Fernanda Iglesias, que investigó el caso en Puro Show, fue directa: si Maxi estuvo viviendo en un departamento alquilado a otra persona, hay un problema serio de por medio.
El detalle que indignó al panel: los dos pidieron litigar sin gastos
El dato que generó mayor reacción en el estudio fue el cierre del cuadro judicial. Tanto Maxi López como la abogada exinquilina solicitaron el beneficio de litigar sin gastos, un recurso reservado legalmente para quienes no pueden afrontar los costos de un juicio por situación económica.
Que el exfutbolista, que alquila mansiones en Nordelta y tiene propiedades en uno de los edificios más caros de Buenos Aires, pida ese beneficio al mismo tiempo que reclama 140 millones de pesos por daños, fue demasiado para el panel.
El expediente tramita en el Juzgado N° 47 y tiene de todo: fotos, chats, recibos y testimonios en ambas direcciones. La Justicia tendrá que determinar qué daños son reales, cuáles son uso normal del inmueble y quién faltó a la buena fe primero.


