Luis Ventura abrió las puertas de su vida familiar como nunca antes. El periodista, conocido por su ritmo laboral incansable y su rol como presidente de APTRA, habló de sus dos familias: por un lado, Nahuel y Facundo, hijos de su ex Estelita Muñoz; y por el otro, Antoñito, fruto de su relación con Fabiana Liuzzi. Con total honestidad, Ventura explicó cómo vive su paternidad ensamblada y qué lugar ocupa cada uno en su vida diaria. “Cuando hablo de familia, no lo hago en singular sino en plural… tengo una familia ensamblada”, aseguró.
En una charla íntima con Pronto, el conductor también reflexionó sobre su salud y sobre el impacto que tuvo en él haber estado “al borde” durante la neumonía que sufrió. “Ahí vi la muerte. No tuve miedo de irme pero tampoco quería quedarme boludeando para ser un peso para los demás”, confesó, destacando que lo angustia más la dependencia que la idea de morir. En un presente repleto de responsabilidades, Ventura reconoce que su gran preocupación es garantizar el bienestar de todos los miembros de su familia.
Por primera vez, el periodista habló abiertamente de cómo planea repartir su herencia, dejando en claro que ya tiene pautado qué recibirá cada uno. “Estela tiene lo que tiene. Fabiana va a tener lo que le corresponda. Mis hijos van a tener cada uno lo suyo. Y Antoñito va a tener lo suyo: techo, unos mangos, un autito y obra social, como hasta ahora. Eso para todos”, explicó con firmeza. Solo resta “redondear” algunos detalles para formalizar lo que ya está definido en su cabeza.
Y llegó la pregunta más esperada: ¿se conocen entre sí Nahuel, Facundo y Antoñito? Ventura eligió ser prudente. “Eso no lo voy a responder. Sí te puedo decir que se conocen”, dijo, dejando claro que prefiere mantener ciertos aspectos privados para evitar malos entendidos. Aseguró que serán ellos, cuando todos sean mayores, quienes decidirán si quieren contar detalles. Con esta respuesta, Ventura dejó planteada una línea clara entre su vida pública y la intimidad de sus hijos, siempre protegiendo su bienestar por encima de todo.






