La casa de Gran Hermano Generación Dorada no da respiro y, tras el histórico primer beso en el sillón del living que paralizó las pantallas el jueves, la flamante pareja decidió ir por muchísimo más. Durante la madrugada, la tensión romántica entre Lola Tomaszeuski y Manuel Ibero llegó a su punto de máxima ebullición dentro del dormitorio. Lo que comenzó como una charla íntima y cargada de caricias bajo las sábanas derivó en una romántica e inesperada situación que obligó a intervenir a la voz del propio Big Brother, desatando una catarata de aplausos, gritos y festejos por parte del resto de los participantes que presenciaban la escena en vivo.
“Lola… Manuel… Recuerden dar el consentimiento a cámara”, irrumpió con su clásica y profunda voz el dueño de la casa más famosa del país, interrumpiendo el apasionado momento de la pareja. Lejos de amedrentarse o mostrar timidez ante el llamado de atención, Manu reaccionó con una sonrisa de oreja a oreja, miró fijamente a uno de los lentes robóticos y levantó su pulgar de manera exagerada en señal de aprobación, mientras Lola se sumaba al divertido gesto técnico tapándose la cara de la risa.
La ovación de los hermanitos y el pícaro reproche de Manu en la habitación
El tierno y desopilante momento provocó la reacción inmediata de sus compañeros de cuarto, quienes lejos de hacerse los dormidos, rompieron el silencio de la madrugada con una estruendosa ronda de aplausos y ovaciones. “¡Hijo de p… hicieron el consentimiento!”, exclamó uno de los jugadores entre carcajadas, celebrando la esperada victoria amorosa del santafesino. “¡Qué grandes que son ahí!”, sumó otra de las chicas desde su cama, mientras la parejita se tapaba hasta la cabeza con el acolchado para intentar ocultar su innegable timidez ante el divertido escrachó generalizado.
A decir verdad, la complicidad entre ambos continuó escalando minutos después de que se calmaran los gritos en la habitación. Entre mimos y abrazos muy pegados, Manu aprovechó la cercanía para lanzarle una pícara propuesta de negociación a su compañera, buscando estirar el descanso tras una noche de pura adrenalina: “Bueno, nosotros damos los consentimientos si nos apagan las luces y nos dejan dormir una hora más a todos… una hora y media más”. Con este rotundo y festejado avance, el romance surgido tras el repechaje de Telefe se consolida como el eje absoluto del juego.

