El reality más famoso del país regresó a la pantalla de Telefe con el objetivo de retener su hegemonía nocturna. La emisión del martes 12 de mayo dejó en claro que, si bien el programa no tuvo rivales en su franja, los números generales mostraron una fría meseta respecto a las marcas históricas del formato.
Con las galas en una etapa clave, Santiago del Moro orquestó una emisión que controló el encendido, pero que también encendió las alarmas por la pérdida de algunos puntos en el camino. El detalle, cuarto por cuarto, de una noche de liderazgo absoluto pero con sabor a poco.
El arranque (22:15): control inmediato pero con piso bajo
La expectativa por el transcurso del reality se reflejó en la pantalla desde el minuto cero, aunque con un arranque más tibio que en otras oportunidades. La casa retenía a una audiencia masiva que venía del piso que le dejó el ciclo de entretenimientos previo.
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22:15 horas – Telefe toma el mando: en sus primeros quince minutos, Gran Hermano ya marcaba la cancha registrando 10.0 puntos de rating y acaparando casi la mitad del encendido con un 47.0% de share. Un debut de franja sólido para el prime time actual, pero alejado de los picos de dos dígitos altos del pasado.
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La competencia mira de lejos: mientras el reality despegaba, su principal competidor, eltrece, intentaba resistir con Sueño es mil, marcando 7.2 puntos de rating y un 33.8% de share. Muy por detrás, América y elnueve apenas superaban la barrera del punto con 1.7 y 1.4 puntos respectivamente.
Escalada brutal (22:30): la casa crece pero encuentra su techo
A medida que la emisión avanzaba, la aguja daba un salto lógico para el canal líder, aunque evidenciando que el encendido general de la televisión abierta presentaba sus limitaciones.
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22:30 horas – subiendo la apuesta: el reality trepó a los 11.6 puntos de rating, elevando su cuota de pantalla a un arrollador 53.8%.
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El estancamiento del resto: mientras Telefe crecía, eltrece se desinflaba cayendo a los 6.1 puntos, viendo cómo su share bajaba al 28.1%. El Nueve, por su parte, se ubicaba en 1.5 puntos.
El clímax de la noche (22:45 a 23:00): el pico que no llegó a los doce y medio
El momento más caliente de la gala llegó al rozar las once de la noche. Fue acá donde Telefe tocó su techo, dejando en claro que la audiencia acompañaba pero sin el furor de las temporadas más explosivas.
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22:45 horas – Estabilidad en la cima: los números respondieron con firmeza y el programa registró 11.5 puntos de rating junto a un share del 54.9%.
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23:00 horas – El pico de rating de la noche: la tensión central de la gala empujó la aguja a su marca más alta en cuartos de hora de toda la velada, registrando 12.1 puntos de rating y un share del 59.3%. Prácticamente 6 de cada 10 televisores encendidos miraban Telefe, confirmando un dominio absoluto del share pero con un número de rating más modesto que lo esperado para una gala central.
La descompresión final (23:15 a 23:30) y el contundente promedio general
Con las cartas ya sobre la mesa, la tensión bajó lógicamente por lo avanzado de la hora, pero dejó en evidencia la pulverización total de los demás canales que sufrieron el desgaste del trasnoche.
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23:15 horas – El monopolio del share: el rating experimentó un ligerísimo descenso a 11.7 puntos, pero la cuota de pantalla trepó a su techo máximo de la noche con un brutal 62.6% de share. En este cuarto de hora, eltrece cayó a 4.9 puntos, mientras que América y elnueve sufrieron un colapso total tocando fondo con 0.7 y 0.8 puntos respectivamente.
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23:30 horas – El cierre: en los últimos minutos medidos del bloque principal, los números se plantaron en 10.1 puntos con un share de 62.5%. Eltrece cerró ese segmento final con apenas 4.2 puntos.
El veredicto: haciendo el balance de toda esta montaña rusa, la emisión de Gran Hermano se coronó cómodamente como lo más visto de toda la jornada, registrando un promedio general de 11.8 puntos de rating. Un número que le alcanza y le sobra para ganarle caminando a la competencia, pero que analizado bajo la lupa informativa del histórico del programa, demuestra que el reality rinde pero ya no genera los terremotos de audiencia de sus mejores épocas.

