La detención de Nicolás Agustín Payarola Hernayez generó un fuerte impacto judicial y mediático debido a la magnitud de la causa que enfrenta. Según la resolución que denegó su eximición de prisión, el abogado está acusado de encabezar una estructura de estafas y maniobras defraudatorias, desarrolladas durante varios años y que habrían perjudicado a múltiples clientes. La imputación describe once hechos diferentes, todos vinculados al uso abusivo de la confianza profesional, con un perjuicio económico estimado en más de 63 millones de pesos, además de 642 mil dólares y 27.500 euros.
De acuerdo con la investigación, Payarola habría solicitado dinero, vehículos y documentos firmados en blanco con el supuesto fin de realizar trámites judiciales, inversiones o pagos a terceros, pero en la mayoría de los casos se habría apropiado de los fondos o los habría utilizado en su beneficio. Entre las maniobras señaladas se enumeran: depósitos judiciales que nunca realizó, la presunta venta fraudulenta de un campo en La Pampa, la retención de una camioneta Toyota Hilux, la utilización indebida de documentación para alquilar su propia oficina y la apropiación de dinero destinado a indemnizaciones laborales, lo que incluso provocó una quiebra empresarial.
La causa también detalla hechos de mayor gravedad, entre ellos la presunta estafa por 800 mil dólares a María Ximena Braña mediante supuestos trámites internacionales inexistentes, la apropiación de fondos de 274 mil dólares vinculados a una sucesión en el exterior y el caso de la familia del futbolista Gonzalo Montiel, que entregó 700 mil dólares para una inversión inmobiliaria que, según la investigación, nunca se concretó. Además, se incluye un episodio relacionado con Wanda Nara, cuando Payarola contrató a un estudio jurídico a nombre de su clienta, las abogadas trabajaron en el caso y luego él revocó el patrocinio sin pagar los honorarios pactados, quedándose con la retribución obtenida.
Con esta acumulación de hechos, la fiscalía lo acusa de estafas reiteradas, administración fraudulenta, retención indebida, abuso de firma en blanco y falsedad ideológica, todos en concurso ideal y real. Para el juez, la gravedad de las maniobras, la elevada suma de dinero involucrada, la multiplicidad de víctimas y el riesgo de fuga o entorpecimiento justifican que no corresponda su liberación. Así, la causa que hoy mantiene detenido a Payarola se perfila como uno de los expedientes más complejos y resonantes por fraude profesional de los últimos años.

























