Aunque la nueva versión de Escuela de Cocina recién comienza su recorrido en pantalla, puertas adentro ya se escuchan algunos ruidos que generan inquietud en el equipo. La principal preocupación pasa por el rating, un tema que sobrevuela las reuniones de producción y empieza a marcar el pulso del día a día.
En ese contexto, también aparece una sensación compartida respecto al vínculo entre Eugenia Tobal y el equipo. Coinciden en que la conductora es “divina” en el trato, pero que la dinámica todavía no termina de fluir. De todos modos, aclaran que es lógico: van pocos programas al aire y los tiempos de adaptación suelen ser más largos en este tipo de formatos.
Otro punto que genera comentarios internos tiene que ver con algunas decisiones editoriales. Según trascendió, en varias oportunidades se saltea a la producción con temas random que poco tienen que ver con la cocina, lo que descoloca al equipo y rompe la lógica del programa.
Por último, también hay miradas críticas hacia el rol de Gastón Trezeguet dentro de la producción. En los pasillos se comenta que su participación es escasa y que, al menos por ahora, estaría haciendo “poco y nada”, algo que no pasa desapercibido en un contexto donde todos están bajo la lupa.






