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“Se terminó”: la tajante confesión de Karina Jelinek sobre el motivo por el cual dejó de ser “casi vegana”

Por Redacción Chisme
La mediática explicó qué la llevó a modificar drásticamente sus hábitos y volver a incorporar carnes. La influencia del deporte, las nuevas exigencias físicas y su plato favorito.
Karina Jelinek

El mundo del espectáculo y las redes sociales sumó en las últimas horas una revelación tan inesperada como comentada protagonizada por una de las figuras más queridas de la farándula nacional. Años después de haber inmortalizado aquella recordada frase que la acompañó como sello distintivo en innumerables entrevistas, Karina Jelinek decidió dar un volantazo definitivo en su estilo de vida y blanqueó públicamente que dejó formalmente atrás su faceta como vegetariana o “casi vegana”.

En medio de una charla distendida en el ciclo Puro Show, la modelo y mediática sorprendió a propios y extraños al confesar que volvió a incorporar carne a su alimentación cotidiana. Lejos de tratarse de un capricho pasajero o un cambio impulsivo, el giro drástico en sus hábitos alimentarios responde a una exigencia directa de su cuerpo a raíz de la intensa actividad física que adoptó en su día a día. Apasionada de lleno por la práctica del pádel, deporte en el que no solo entrena con rigor, sino que también participa activamente en competencias y torneos oficiales, la mediática reconoció que el desgaste físico modificó por completo sus prioridades nutricionales y la obligó a replantearse el menú diario.

El recuerdo de la carne Kobe, la influencia de sus amigas y el cambio radical en el plato de comida

Durante la entrevista, la modelo hizo memoria sobre cómo había surgido en su momento aquel acercamiento al mundo sin carnes rojas, impulsada en gran medida por la influencia de su amiga Paz Cornú. En aquella época dorada donde su dieta se sostenía casi exclusivamente a base de quesos, porotos, lentejas y preparaciones libres de derivados animales, su única excepción al mundo carnívoro solía estar ligada a gustos extremadamente exclusivos, como la mítica carne kobe importada directamente desde Japón, un detalle que en su momento generó todo tipo de debates y polémicas entre los defensores estrictos del veganismo.

Sin embargo, los tiempos cambiaron y hoy el escenario cotidiano de la famosa es radicalmente opuesto. Con total frescura, la protagonista admitió que su organismo le reclama otro tipo de nutrientes para rendir al máximo en la cancha y afrontar la exigencia deportiva sin fatigas: “Ahora como asadito, me gusta y lo necesito porque estoy haciendo mucho pádel, participo en torneos y demás y el cuerpo me pide comer”, reconoció sin vueltas ante los micrófonos, dejando en claro que la etapa de las restricciones quedó oficialmente archivada en su pasado.

Una alimentación saludable pero con permitidos, la milanesa napolitana al horno y el fin de una era en la farándula

A pesar de haber claudicado en su histórico título de “casi vegana”, Karina se encargó de aclarar que no descuidó del todo los parámetros de una nutrición equilibrada y consciente. Si bien sumó platos tradicionales que antes evitaba por completo, mantiene ciertos recaudos en la preparación para cuidar su figura y bienestar general: “Sigo alimentándome sano, pero ahora me tienta la milanesa napolitana, por ejemplo. Pero la como al horno, no frita”, especificó con simpatía, marcando el límite entre el disfrute y el cuidado estético que siempre la caracterizó en los medios.

De esta manera, con risas, anécdotas sobre su renovada pasión por los torneos de pádel y la aceptación de un cuerpo que le demanda más proteínas para seguir el ritmo de la competencia, la mediática sepultó una de las etiquetas más icónicas de su paso por la televisión. Queda demostrado así que, aun en las figuras más glamorosas del ambiente artístico, las rutinas deportivas y las necesidades biológicas terminan imponiéndose por sobre cualquier postura gastronómica.

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