Daniela Celis volvió a quedar en el centro de la escena luego de revelar una experiencia íntima y espiritual que, según contó, cambió por completo su manera de sentirse consigo misma y de vivir el amor junto a Nick Sicaro.
La influencer confesó que atravesaba un fuerte malestar emocional y físico, al punto de sentir “asco” por su propio cuerpo, y decidió recurrir a una “sanación de útero” para recuperar su energía y bienestar.

“Sentía mucha carga, mucha presión. Mi cuerpo estalló y me pregunté qué estaba pasando conmigo”, relató Daniela al explicar por qué decidió someterse a esta práctica espiritual enfocada en la limpieza energética y emocional. Según detalló, atravesaba días de angustia, cansancio y desconexión personal.
La ex GH fue todavía más profunda al describir cómo se sentía antes de iniciar el proceso. “Había algo que me daba asco… Sentía asco en el cuerpo, asco en todos lados. Yo no soy así”, expresó, dejando en evidencia el difícil momento interno que estaba viviendo. En ese contexto, explicó que la práctica consistió en una limpieza de “chakras” y energías vinculadas a su feminidad y sus emociones acumuladas.
Después de realizar la sanación, Daniela aseguró que experimentó un cambio inmediato en su estado emocional. “Desde que hice eso, me siento otra. Dejé de llorar y recuperé mi energía”, sostuvo. Sus declaraciones rápidamente generaron repercusión en redes sociales, donde muchos usuarios debatieron sobre este tipo de terapias alternativas y el impacto emocional que pueden tener.

La revelación llega en medio de una etapa de transformación personal para la influencer. Tras su separación de Thiago Medina, padre de sus hijas Aimé y Laia, Daniela comenzó una nueva historia sentimental con Nick Sicaro, con quien recientemente blanqueó su romance en televisión. Ambos reconocieron que están construyendo el vínculo de a poco y sin apurarse.
En paralelo, Daniela Celis también habló en otras oportunidades sobre las inseguridades y cambios físicos que atravesó después de convertirse en mamá. Incluso llegó a quebrarse al aire al reconocer que todavía le cuesta reconciliarse con su imagen corporal tras el embarazo de las gemelas.

