La reciente publicación de los nominados a los Premios Martín Fierro de Streaming volvió a generar controversia en redes sociales. Entre los candidatos a Mejor Streamer figuraba Spreen, uno de los creadores de contenido más populares del país, quien sorprendió al anunciar que rechaza su nominación y cargó con dureza contra APTRA, la entidad organizadora de los premios. Su decisión encendió el debate sobre el reconocimiento del streaming por parte de los medios tradicionales.
El streamer expresó su enojo a través de su cuenta de X (ex Twitter), donde recordó una experiencia negativa con la organización. “Nunca en mi vida voy a recibir un premio que tenga el nombre de Martín Fierro, después de lo que me hicieron en el 2021”, escribió. Según relató, en aquella edición de los Martín Fierro Digital le confirmaron que había ganado, pero tras avisar que no podría viajar a Neuquén, lo eliminaron de la lista de ganadores. “Me nominaron, mandé a toda mi gente a votar, me confirmaron que gané… y lo terminó ganando Oky”, explicó indignado.
Spreen también compartió capturas de sus conversaciones con la organización, donde le habrían comunicado que su imposibilidad de asistir implicaba perder el premio. “Ganaste todo che”, le habían dicho entonces. Sin embargo, su nombre fue eliminado de la placa oficial. “Capaz ahora el streaming, al ser más popular, los medios tradicionales lo respeten más, pero a mí ni me voten”, agregó el creador de contenido, dejando en claro su distanciamiento con el evento y con la forma en que APTRA gestiona las nominaciones.
Mientras tanto, el conflicto en torno a los Martín Fierro de Streaming sigue creciendo. Además de la postura de Spreen, otros nombres fuertes como Migue Granados y Nico Occhiato protagonizan cruces mediáticos por las nominaciones. Consultado sobre el tema, Mario Pergolini, uno de los pioneros del streaming en Argentina, se desentendió completamente: “No sabía, no sé de qué me estás hablando”, dijo durante una entrevista en Intrusos. Su comentario refleja el clima de tensión y desinterés que rodea a una premiación que, lejos de unir al mundo digital, parece dividirlo cada vez más.






