Un ida y vuelta tan filoso como divertido se vivió en Otro día perdido, cuando Mario Pergolini chicaneó a Esteban Lamothe por su aspecto físico y el actor no se quedó callado. Fiel a su estilo directo, el conductor lanzó una provocación que encendió el estudio y dio pie a una charla sobre la belleza, el “hombre común” y la autoestima, con un final inesperado que dejó a todos entre risas.
Todo comenzó con una encuesta relámpago en la tribuna para saber quiénes fantaseaban con Lamothe. El resultado fue escueto y Pergolini lo celebró con ironía. En ese contexto, el actor, que se prepara para estrenar la obra “Secreto en la montaña”, entró al estudio y reaccionó con humor: “Qué poco gustaban de mí en la tribuna, tengo la autoestima dañada”. Lejos de frenar, el conductor profundizó la chicana con una reflexión cargada de doble sentido: “A mí me alegró que te pongan en la realidad”, lo que abrió el debate sobre si Lamothe es lindo o feo.
El momento más picante llegó cuando Pergolini disparó sin vueltas: “Lindo no sos”. Aunque intentaron frenar el golpe, el actor mantuvo la calma y devolvió con una respuesta tan inteligente como efectiva: “No soy lindo como vos que sos babyface, ojos claros. Yo soy la esperanza de los hombres comunes, de que los hombres comunes pueden ser lindos”. La frase fue celebrada por el público y puso a Lamothe en una posición inesperada: la del antihéroe carismático.
El intercambio siguió subiendo de tono hasta el remate final. Tras otra provocación del conductor, “La mujer en el hombre normal no acepta que sean feos como vos”, Lamothe cerró el duelo con una línea que dejó a Pergolini sin palabras: “Para mí, tu señora no dice lo mismo”. El estudio estalló en risas y aplausos, sellando uno de los cruces televisivos más comentados del momento, donde el humor y la rapidez mental se llevaron todos los aplausos.






