Buenos Aires, AR
temperature icon 15°C
Chisme
Chisme
Espectáculos

El hijo de Mario Pergolini recordó a su abuela y una triste confesión lo quebró en vivo

Por Redacción Chisme
El heredero del rebelde de la televisión se mostró muy afectado y la recordó con palabras muy profundas.
Mario Pergolini y su mamá

Tomás Pergolini tiene 22 años, conduce su propio programa de streaming en Vorterix y es el único de los hijos de Mario que siguió sus pasos en los medios. El jueves 7 de mayo murió su abuela Beatriz, la madre de Mario, que lo eligió como su favorito sin vergüenza ninguna y lo dijo en voz alta frente a toda la familia. El sábado, Tomás salió al aire de todas formas y habló visiblemente golpeado.

Lo que dijo en su programa Esto no sucedió fue tan honesto y tan simple que se convirtió en el momento más comentado de su joven carrera.

La abuela que lo eligió sin disimularlo y sin pedirle perdón a nadie

Tomás arrancó el relato con una sonrisa que costaba sostener. Describió a Beatriz como una mujer que no le temía a nada, que decía lo que pensaba y que tenía una manera muy particular de demostrar el afecto: elegía a su nieto favorito y lo anunciaba en voz alta, incluso con los otros nietos presentes.

“Ella muy descaradamente decía que tenía un amor muy especial conmigo y que era su favorito enfrente de sus otros nietos, lo cual era una barbaridad”, contó, entre la ternura y la risa de quien recuerda algo que era incómodo pero también hermoso.

Lo que más lo marcó fue la fortaleza de Beatriz hasta el final. Una mujer que en sus últimos tiempos, ya agotada, se quejaba de estar viva pero igual se levantaba, salía entera y seguía adelante sin drama. Ojalá yo pueda heredar el diez por ciento de su entereza”, dijo Tomás.

La deuda que no tiene solución: Nunca le cociné

El momento en que la voz se le quebró fue cuando llegó a la deuda pendiente. No fue nada grande ni irreparable en términos objetivos. Pero en términos emocionales, lo aplastó igual.

«Me quedó una mini deuda pendiente: nunca le cociné”, confesó, al borde de las lágrimas.

Tomás lleva poco tiempo estudiando la carrera de profesional gastronómico en el Instituto Argentino de Gastronomía, algo que siempre quiso hacer y que finalmente empezó a materializar. La cocina es parte de su identidad. Y nunca pudo cruzar esa identidad con su abuela en la manera más concreta posible: sentarla a una mesa y darle de comer algo hecho por él.

Un amigo intentó aliviarle esa culpa con una frase que Tomás eligió compartir: Por más que no le hayas cocinado, va a vivir para siempre en tu comida, porque ella fue la que te dio las ganas de cocinar”.

Los canelones y las papas fritas que no se olvidan

Antes de cerrar, Tomás hizo algo que hace cualquiera que perdió a alguien que cocinaba bien: canelones y papas fritas. Dos platos que suenan simples pero que para él son la versión más vívida de lo que significa extrañar a alguien.

Y cerró con una reflexión sobre el duelo que trasciende su historia personal: Siempre va a quedar algo por hacer, siempre vas a lamentar un poco no haber estado más. Es normal. Sé que hasta el último momento pensé en ella y ella pensó en mí, y eso es algo muy lindo”.

Una frase que no resuelve nada pero que lo contiene todo.

Temas relacionados