El viejo edificio de Crónica TV en Riobamba 280 no fue una sede más: fue una especie de criatura televisiva. Allí convivieron estudios, pasillos angostos, urgencias policiales, placas rojas, famosos inesperados, personajes bizarros, controles improvisados y una forma de hacer televisión que cambió para siempre el periodismo argentino.
Pero ese templo dejó de ser la casa de Crónica TV. El canal se fue de Riobamba 280 y la pregunta quedó flotando: qué pasó con el edificio donde nació una de las marcas más reconocibles de la pantalla argentina.
Cuándo dejó Crónica TV el edificio de Riobamba 280
Crónica TV dejó su sede histórica durante el proceso de mudanza iniciado en 2016 y concretado hacia 2017. La señal pasó del edificio de Riobamba 280 a la Torre de Crónica, ubicada en Juan de Garay y Azopardo, donde también funciona la sede histórica del diario.
La mudanza formó parte de una renovación más amplia: nuevos estudios, nueva escenografía y transmisión en HD. Para el canal, era una modernización necesaria. Para los nostálgicos, fue el cierre de una era.
Por qué se fue del edificio más famoso de las placas rojas
La salida tuvo una explicación empresarial y técnica. Riobamba 280 era un edificio cargado de historia, pero también de problemas: una estructura vieja, compleja, marcada por décadas de uso televisivo y atravesada por disputas entre los antiguos y nuevos dueños del canal.
Con el Grupo Olmos al frente de la señal, Crónica necesitaba modernizar su operación y concentrar su producción en una sede más funcional. El cambio permitió ordenar estudios, equipos y señal en alta definición, aunque el costo simbólico fue enorme.
De teatro maldito a templo televisivo
Antes de ser Crónica TV, Riobamba 280 tuvo otra vida. Héctor Ricardo García levantó allí el complejo teatral Estrellas, donde pasaron figuras como Nacha Guevara, Antonio Gasalla y Cipe Lincovsky.
Esa etapa también tuvo un capítulo oscuro: el teatro sufrió un atentado atribuido a la Triple A, que destruyó parte del edificio y empujó a Nacha Guevara al exilio. Años más tarde, García reconvirtió ese espacio en estudios de televisión y desde allí montó Teledos y luego Crónica TV.
El día que nacieron las placas rojas
Crónica TV salió al aire por primera vez el 3 de enero de 1994. Desde Riobamba 280, el canal instaló una fórmula que nadie pudo copiar del todo: noticias en vivo las 24 horas, urgencia permanente y una estética imposible de confundir.
Las placas rojas se convirtieron en idioma nacional. Podían informar una tragedia, una primicia política, una muerte famosa o una frase absurda con la misma potencia visual.
Los personajes memorables que hicieron leyenda
Riobamba 280, la casa de Crónica TV, fue una galería de personajes. Por ahí pasaron conductores, movileros, locutores, artistas, políticos, mediáticos y criaturas televisivas que solo podían existir en ahí.
Héctor Ricardo García redactaba placas, miraba controles y moldeaba el canal como si fuera una redacción viva. Carozo y Narizota llegaron a dar noticias. Claudio Orellano se volvió una voz reconocible. También desfilaron figuras de la cultura popular, desde Pablo Lescano hasta Zulma Lobato, astrólogos, mediáticos, artistas y personajes de frontera entre la noticia y el delirio.
La sede donde podía pasar cualquier cosa
El edificio tenía algo de usina y algo de caos. Había bar interno, estudios, pasillos, productores corriendo, cámaras encendidas y una lógica de televisión urgente que no dormía nunca.
En Riobamba 280, Crónica podía cortar una entrevista por la hora y la temperatura, poner una placa inolvidable o cubrir durante horas una escena límite en la puerta del canal. Todo parecía demasiado, pero ese exceso era justamente su identidad.
En qué estado está hoy el viejo edificio de Crónica TV
Después de la mudanza, el edificio quedó cargado de nostalgia y deterioro. En 2021, Clarín publicó que el viejo inmueble estaba abandonado y valuado en alrededor de 4 millones de dólares. También circularon videos del interior, con imágenes de un gigante televisivo detenido en el tiempo.
En los últimos años aparecieron versiones sobre intentos de reactivación parcial y proyectos vinculados al archivo histórico de Héctor Ricardo García, pero Riobamba 280 ya no funciona como la vieja sede operativa de Crónica TV.
El símbolo que Crónica dejó atrás
Crónica TV sigue al aire, pero Riobamba 280 quedó como una cápsula de otro país televisivo. Un lugar donde la noticia se mezclaba con espectáculo, sangre, humor involuntario, personajes populares y una épica de redacción que hoy parece imposible.
El canal se modernizó. El edificio quedó atrás. Pero para miles de televidentes, Crónica TV todavía huele a Riobamba 280: placas rojas, sirenas, hora y temperatura, y esa sensación de que algo urgente, absurdo o histórico podía pasar en cualquier momento.

