Facundo Moyano dijo que había tomado whisky antes de sentarse frente a Moria Casán. La revelación apareció en un audio que el dirigente le envió a la conductora y que ella reprodujo en La mañana con Moria. Allí también aseguró que había llegado sin dormir y “deprimido” al mano a mano que semanas atrás había generado comentarios por sus movimientos frente a cámara.
“Moria, yo fui al programa con una botella de whisky encima, sin dormir y deprimido”, expresó el exdiputado. Su explicación reavivó la atención sobre aquella entrevista, en la que llegó más de media hora tarde y habló de su relación con Candela Arizaga en medio del conflicto judicial que los involucró.
“Una botella de whisky encima”: la confesión que Moyano le mandó a Moria
El audio fue difundido por la propia Casán al aire de El Trece. Moyano vinculó su estado de aquella mañana con el alcohol, la falta de sueño y el momento personal que atravesaba. Es su explicación sobre cómo llegó al estudio; no precisó cuánto whisky había bebido.
Pese a eso, sostuvo que la conversación le había servido para descargarse. “Me fui contento porque, como dijiste vos, hice una catarsis. No dije mi verdad, dije la verdad”, afirmó.
Los movimientos que habían llamado la atención durante la entrevista
En el reportaje original, los gestos y movimientos de Moyano se volvieron tema de conversación en las redes. Hasta ahora, él no había dado esta explicación sobre su estado previo al programa. El audio llegó después de que esos fragmentos siguieran circulando y alimentaran las especulaciones.
El dirigente también había utilizado aquella visita para dar su versión de los hechos relacionados con Arizaga. La repercusión de la entrevista no se limitó, entonces, a su comportamiento ante las cámaras: ocurrió mientras ambos intentaban hacer oír sus posiciones sobre un episodio que llegó a la Justicia.
Qué dijo sobre Candela Arizaga y la causa judicial
En el nuevo mensaje, Moyano insistió en cuestionar la versión que dio origen al conflicto y apuntó contra un policía que intervino en el caso. También aseguró que su prioridad era saber cómo estaba Candela y que ambos habían podido conversar en Madrid.
Arizaga, por su parte, declaró esta semana ante la Justicia y pidió que se levantara la restricción perimetral que pesa sobre él. La decisión sobre esa medida sigue en manos judiciales.





